Breve historia sobre la herramienta y su utilidad
En la antigüedad, ya habían herramientas que ayudaban al hombre a facilitar la tarea de cargar peso. En el Renacimiento se comenzaron a aplicar los conocimientos sobre engranajes y roscas, lo que permitió desarrollar herramientas mecánicas parecidas a lo que hoy en día conocemos como “Gato”. Todo fue evolucionando, hasta que se inventó el gato hidráulico. Es una herramienta necesaria y útil para elevar coches y otros vehículos pesados. La carga que pueden levantar es de media a pesada. Hace años, los coches incorporaban gatos mecánicos, en la actualidad incorporan gatos hidráulicos. Éstos no ocupan mucho espacio y son más sencillos de utilizar. Es increíble cómo una herramienta relativamente pequeña, puede levantar cargas de 6000 Kg o más. En BipAndBip podrás conseguir dos modelos de gatos hidráulicos Moost. A continuación, les explicaremos el funcionamiento de los gatos hidráulicos y las diferencias entre un gato hidráulico y uno mecánico .
Funcionamiento de un gato hidráulico y un gato mecánico
Un gato hidráulico utiliza un aceite especial, este se encarga de mantener nivelado el cilindro que eleva la carga. Este cilindro se llama émbolo y actúa empujando dicho aceite, mediante la acción de una palanca que a su vez, eleva la carga. Los gatos mecánicos cuentan con un sistema de engranajes, roscas y una manivela para hacerlo funcionar. Se acciona mediante una palanca a través de la cual se transmite la tracción haciendo elevar el peso. Este tipo de gatos, puede levantar menos peso que un gato hidráulico. Su uso más común es para cambiar la rueda de un coche, pero existen gatos mecánicos industriales con capacidad para levantar más peso.
¿Cómo utilizar un gato hidráulico en un coche?
Lo primero que debes tener claro es cuánta capacidad tiene tu gato hidráulico, esto es muy importante para no forzarlo y evitar accidentes. Segundo, debes utilizarlo en un lugar plano, lo que facilitará el trabajo y también será más seguro. A continuación pon el freno de mano del coche para asegurarte que no se van a mover las ruedas. Para estar más seguros, coloca un bloque de madera o una piedra para bloquear la rueda que se quedará apoyada en el suelo.
Seguidamente, apoya el gato hidráulico en un punto estable del chasis del coche. Igualmente comprueba las instrucciones del coche donde te indicarán cuál es el punto más estable donde colocarlo. Una vez lo hayas colocado, eleva el coche hasta la altura indicada en las instrucciones. En este punto, ya puedes cambiar el neumático o realizar la tarea que desees. Cuando hayas finalizado, baja el gato lentamente y con cuidado. Como puedes ver, es muy sencillo utilizar un gato hidráulico. No necesita demasiado esfuerzo, simplemente respetar y seguir las instrucciones para evitar accidentes. Después de haber leído nuestro artículo, no olvides dejarnos tus comentarios y consultas. Siempre estamos atentos a responder cualquiera de sus dudas.
Hay herramientas que no sabemos ni como funcionan, ahora entiendo un poco mejor de esto. En mi coche tengo un gato mecánico, pero tengo que comprar uno de estos, se ve que es mucho más fácil subirlo así.
Gracias por su comentario Maria del Mar. Definitivamente será una buena adquisición pues facilita mucho el trabajo al momento de subir el coche.